UN RECUERDO DE HOY…
Vi las hojas caer, a pesar de no ser aún otoño,
Huele a árboles taciturnos, a pasto seco refrescado por el roció,
Te busco entre nubes estivales, en aquel azul petróleo vespertino,
En las aves inquietas por sus crías, en la flor que se abre ala intemperie.
Esta separación reveladora, me lleva a una amarga paciencia,
Que mece largas miradas, con desesperanzada tristeza.
¡Donde estas ahora mi otro yo?
¿Permaneces dispuesta en el silencio de la noche?
Recibe con la límpida brisa, cada latido de mi corazón,
¿Donde estas amada mía?
¿Donde estas mi bella estrella?
Has volar tu sonrisa hasta mi, porque me vence la tristeza,
Y así mi corazón revivirá.
¿Donde estas amada mía?
Cuando tu subes al cielo, yo desciendo a los infiernos...
Aun recuerdo el momento que te despediste, con un beso sellaste un pacto,
Introducción a un gran suspiro, que se perpetuo hasta que nos volvamos a ver.
Los cuerpos separados por causas terrenales, pero unidos por las manos del amor,
El destino te ha elegido como delegada, dejando mis brazos vacíos,
Tu amor, tu recuerdo seguirá, siendo mi oasis, mi eterna noria.
¿Dónde estas amada mía?
En aquel pequeño jardín cogiendo flores, o entre los libros buscando el saber humano,
Compañera de mi alma, ¿dibujas mi rostro en tu recuerdo? Esa ya no es mi imagen..
La tristeza ha derramado sombras sobre mi semblante…
Los sollozos han marchitados los ojos que reflejaban tu belleza,
Han secado los labios que humedecían tus besos.
¡Donde estas amada mía?
La soledad tiene suaves manos, pero cuando sus fuertes dedos oprimen el corazón,
Hacen gemir la tristeza, de un corazón sin dueña.
Se han derramado mis sueños, mi cielo ha quedado sin estrellas,
Haciendo un infierno el paraíso…
Días luminosos, se regocijaron con nosotros, ¿Fuiste dichosa?...
Ya temo pronunciar tu nombre, recluido tras la sombra de la eternidad.
¿Dónde podremos reunirnos sino en la eternidad?
Dios tiene secretos ocultos al hombre, caminos hacia sitios donde el amor de despoja,
De toda costumbre terrenal… pero, aquí estaré, aun estoy aquí, porque no hay final,
Para mi ser transido de dolor, que espera el fin para encontrarte en lo eterno.
¡Donde estas amada mía?
Mi grito desgarra mis noches, una lagrima furtiva entibia mi cara,
El puente que nos unía ha caído herrumbroso dejándome en la otra orilla,
Te has marchado, un beso, un hijo me has dejado…te recuerdo… Maria,
Mi Maria Estela… mi horizonte lejano…
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